Como siempre, nuestro tradicional concurso de disfraces, se encargó de premiar a todos esos fantasmas, zombis, vampiros y muertos vivientes que deambulaban a sus anchas por el cole. Una jornada terroríficamente divertida, repleta de sustos chucherías. No hay que olvidar nuestras castañas asadas! Que como todos los años, se realizó en los soportales mientras los monstruos y brujas correteaban por el patio acompañados de músicas infernales!