Aquél día en el laboratorio disfrutamos mucho, salvando la impresión que da, el espíritu científico y las ganas de aprender prevalecen ante todo, y los chicos disfrutaron mucho.
Pedimos varios órganos vitales en conjunto, para tener una visión más hiolística del funcionamiento de la circulación menor de los mamíferos: corazón-pulmones. El tacto y la visión real de estos órganos, les hicieron entender el valor que tienen los sistemas circulatorio y respiratorio.

Adriana profesora de Biología